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miércoles, 26 de junio de 2013

Steve Vai & Evolution Tempo Orchestra: The Evolution Orchestra EuropeTour, Hotel Auditorium de Madrid (18-6-13)

Día: 18 de Junio de 2013. Lugar: Hotel Auditorium de Madrid.
Evento: Concierto atípico...


... y que en nuestro país, debería promulgarse más; seamos sinceros, la cultura musical en España no está bien arraigada y mientras que personas como Rihanna, Justin Bieber o Pitbull llenan lugares como El Palacio de los Deportes de Madrid o El Palau Sant Jordi de Barcelona con aforos de unos 20.000 asistentes, a conciertos como el realizado por Steve Vai el martes pasado, solo asisten 1200 personas. Bien es cierto que había dos factores negativos: El precio de la entrada, 80 € la más cara, 40 € la más barata, y que era martes, los días entre semana no suelen ser los más favorables para realizar conciertos. Si hubiese sido viernes o sábado, probablemente hubiese habido mayor número de asistentes. Aun así, el aforo se llenó en unas tres cuartas partes, lo cual no esta mal del todo, pero no obstante, sigue dejando mal sabor de boca que los promotores apuesten por musicuchos como los antes mencionados y que la gente pague sus desorbitados precios, que superan con creces los 80 € de Vai, que además iba a acompañado de una Orquesta. Repito, UNA ORQUESTA, más concretamente, la Orquesta de Rumanía: Evolution Tempo Orchestra. 

Lanzada esta pulla, hablemos de lo verdaderamente importante, hablemos de MÚSICA, si con mayúsculas, porque conciertos así, no se ven todos los días.
Tan solo seis meses han pasado desde que Vai visitó por última vez la capital. En su anterior concierto, el 16 de diciembre de 2012, presentó su más reciente álbum: The Story of Light (2012)   y trajo consigo a sus ya consabidos camaradas para ofrecernos un espectáculo musical y visual de altos vuelos que, a nivel personal, ha "eclipsado" el concierto del martes pasado en el Hotel Auditorium de Madrid, repito, desde mi punto de vista. Ya analizaré ese aspecto. De momento, centrémonos en el día 18.

No fui muy consciente de lo que iba a presenciar hasta media hora antes del concierto, al que llegué tras un día de locura en el trabajo y del que me escapé a duras penas, sin saber, a ciencia cierta,si llegaría a tiempo para el inicio del concierto. Una vez lograda la hazaña, me reuní con los colegas y en diez minutos nos encontramos bajando las escaleras del auditorio hasta nuestras butacas. La mía: Fila 2, butaca 30. ¿Sabéis?, aunque pongo fila dos, realmente era la primera línea de butacas, la más cercana al escenario, osease, que íbamos a tener al bueno de Steve Vai a escasos 5 metros. De repente lo celebramos como si nos hubiera tocado el gordo de Navidad y empezamos a... No espera, según el Sr. Lobo aun no es el momento.


Ya sentados y con Mike Oldfield de fondo, así cualquier espera se convierte en una delicia, comentamos la cantidad de instrumentos que había preparados sobre el escenario, el tamaño del arpa, las distintas baterías, hasta cuatro, cada una montada con instrumentos de percusión peculiares y diferentes de las demás y como no, llegamos a las guitarras de Vai y su imponente pedalera, la boca se nos hacía agua y hubo algún que otro comentario lascivo que algo tenía que ver con llegar muy rápido o manchar de blanco... si amig@s, por sucio que suene, ¿quien no desea tener un buen orgasmo?, que digo bueno, un excelente y exquisito orgasmo, musical.

Mirando el reloj, nos dimos cuenta de que Vai se retrasaba, el comienzo del show estaba previsto para las 21:30, pero las agujas ya marcaban las 21:39 y nada parecía cobrar vida sobre el escenario. Echamos la vista atrás y supimos porqué, el aforo no estaba completo y aun seguía llegando gente. La demora se prolongó hasta casi las 21:50. Aun así, la gente impaciente, esperaba paciente al son de la música del genial Mike Oldfield. Finalmente, las luces se apagaron, dejando unos pocos focos brillando en un tono morado realmente sutil que llenaba de una atmósfera íntima el escenario y fue entonces, cuando la orquesta al completo hizo acto de presencia, llevándose los aplausos del respetable.


Se hizo el silencio, y el director de orquesta, alzando su batuta, dio comienzo a dos horas de concierto inolvidables que comenzaron con Frangelica, interpretada por la Orquesta de forma magistral. Llegando las notas finales de esta pieza, entró en escena el otro protagonista de la noche, Steve "The Alien" Vai, arrancando la primera de muchas ovaciones de la noche. Mientras la Orquesta continuaba tocando la pieza, Vai comenzó a jugar con su amante de seis cuerdas, con el vibrato y su pedalera. Tras unos segundos de fulgurantes e histriónicos sonidos, comienzan a sonar los primeros arpegios de Racing of the World , uno de los temas incluidos en su último álbum. Gran forma de comenzar la noche, con una canción potente cuya estrofa, instrumental por supuesto, es de una sutileza realmente profunda que se viene arriba con ese "riff estribillo" tan armonioso a la par que rockero. La Orquesta, seguía sonando super potente, sobretodo los instrumentos de viento, al principio creía que me harían volar el peluquín. Terminada la última nota, el público alabó el buen hacer de los músicos con grandes aplausos, a lo que Vai respondió dando las buenas noches y las gracias por asistir a un evento tan especial, nos presentó a la Orquesta y su director, y dijo que nos preparásemos para cinco horas de música. Obviamente, estaba bromeando. Durante todo el concierto dedicó palabras de agradecimiento y nos hizo reir con algunos comentarios entre canciones.



Acabadas las presentaciones, era tiempo de The Murder, cuyo prólogo es una muestra de porqué Vai es considerado un músico de otra galaxia, el cual nos conduce por senderos inexplorados, y así, nos adentramos y atravesamos este bello, excéntrico y exótico camino. Alucinados y con la boca abierta, nuestras cabezas estallaban en una galaxia de sensaciones y percepciones donde el virtuosismo y la improvisación más milimétrica nos seducían para desnudar nuestras almas y por primera vez en tiempo, ser autenticamente libres, más cuando llegados a la parte del solo de percusión, los cuatros percusionistas, nos ofrecieron un esplendido duelo orquestado por Vai, que acabó con una carcajada generalizada gracias a una divertida broma musical realizada por uno de los percusionistas. Con el público totalmente entregado, Vai lanzó una púa a una joven, finalmente, esa púa se la quedó un amigo, jeje. Ahora si, Vai empuñó su púa para deleitarnos con Velorum , perteneciente a su nuevo álbum. Una de las mejores canciones que ha compuesto este caballero en los últimos años. Su rudo riff inicial, que se repite durante bastantes fragmentos del tema, hizo las delicias de los corazones más cañeros del lugar. Una delicia aderezada con auténtica pasión y dulzura gracias a una hermosa estrofa que pone el vello de punta para pasar nuevamente a ese cañero riff donde la Orsquesta lo dio todo mientras Vai agitaba su vibrato como si la vida le fuera en ello, para pasar a uno de los momentos más mágicos de la noche. Poderío y delicadeza se daban la mano en ese riff a medio tiempo con el que la Orquesta nos daba de bruces en toda la boca mientras Vai seguía el ritmo con unos pasos de baile como si de un contorsionista se tratase para dar paso a unos breves y sutiles solos entre riff y riff, que personalmente me hicieron gozar de lo lindo, llegando, así, a ese alocado minuto final realmente épico. Tras la última nota, el público  prosiguió con vítores y aplausos.


A continuación, vino Gentle Ways, canción, que bajaba las revoluciones y nos devolvía a un remanso de paz, demasiada paz a mi juicio, se me hace un poco larga y repetitiva. Habrá a mucha gente que le guste, pero no la hubiera incluido en el repertorio y de hacerlo, no tras Velorum, pero bueno, sin llegarme a los más profundo, fue genialmente interpretada y como tal, los músicos volvieron a recibir el cariño del público. Vai tras terminar la canción, pisó su impresionante pedalera y agitó su mano, haciendo sonar los primeros acordes de Answers donde el feeling con el público volvió y es que ese fue el momento en que todo el suelo temblaba y las butacas de movían: Todos, al menos los de mi alrededor, llevábamos el ritmo con manos y píe, alguno hasta agitaba la cabeza con esta canción en la que predomina un ritmo pegadizo que te hace desear bailar y que se potencia con tanta instrumentación. Con el final, Vai se marcó un tapping vertiginoso que enlazó con el comienzo de una de sus más aclamadas canciones y para mi, la segunda más especial de este caballerete tras el tema Tender Surrender, que por cierto, no interpretó, para mi desdicha y la de todos los asistentes. Bueno, que me lío. Era el turno de Whispering a Prayer, la declaración de amor, del susurro que hace levitar nuestras almas. Sensibilidad y magnetismo llevada al máximo de su expresión, sin embargo, sucedió que a pesar de ser interpretada de manera exquisita por la orquesta, noté a Vai menos acertado que en el concierto de diciembre, y eso que aquí lo bordó, imaginaos el nivel que mostró aquel 16 de diciembre, donde interpretó este mismo tema y logró que brotaran lágrimas de mis ojos de la emoción que sentí y claro, las comparaciones son odiosas y aquí no sentí ese susurro en mi interior que, seis meses antes, llegó a mi corazón (sí, es ñoño, y ¿que?... los heavys también somos sensibles, sniff). Aun así, fue uno de los momentos de la noche, más si cabe, cuando al final del tema Vai jugó con el público, haciéndonos repetir lo que tocaba, fue  bastante gracioso:


El respetable se puso en píe, aplaudiendo y vítoreando durante unos minutos, ante la sorpresa de Vai y la orquesta. Tras unas palabras, no recuerdo cuales, (mi memoría no da para tanto, el concierto fue hace una semana, jeje), Vai y Orquesta dejaron caer The Attitude Song, dejando a un lado la dulzura y sensibilidad de Vai por un poco de ritmo más movido, un poco de rock y jazz fusion lleno de toques progresivos donde volvió la locura, con solos ultra rápidos y una orquesta realmente juguetona. Pura delicia.

Debo añadir un detalle, no recuerdo en que canción fue, pero nos quedamos todos loquísimos. Vai bajó del escenario y paseo delante de la primera fila de butacas, acercándose a nosotros para dejarnos tocar su palanca... la otra palanca, sí, la de vibrato. Incluso se hizo fotos con el público, cogiendo alguna que otra cámara y realizando la foto el mismo, mientras seguía tocando. Un crack.

Nuevamente, llegó el momento de volverse intimista, y creo que es aquí donde radicó el "pero" de este concierto, el no llevar una dirección clara, interpretando un tema muy rítmico y cañero para pasar a continuación a otra muy pausada, así una y otra vez, al menos durante la primera  hora y cuarto, zarandeando un poco al espectador. Al menos, es la sensación que yo tuve. Prefiero, dos temas con más brío, seguidos de dos más pausados, de tal manera que se varía el repertorio pero con más atino, repito, desde mi punto de vista. Como decía, Vai volvía a ponerse intimista y esta vez en solitario, hora de I´m Becoming: Preciosa psicodelia con toques muy exóticos, que me erizó el vello y sirvió como preludio a Salamanders in The Sun que sin ser una canción demasiado llamativa, volvió a estar perfectamente interpretada. Reconozco que en este punto del concierto desconecté un poco, pero Vai y Cía, me volvieron a enchufar con The Crying Machine, una canción muy blusera que me recuerda más a gente como Ritchie Kotzen o Andy Timmons, también excelentes guitarristas. En esta ocasión, interpretada de forma mucho más extravagante a como fue compuesta y es que Steve Vai no para de reinventarse a si mismo, para deleite de los asistentes. Fue entonces cuando, Vai y Cia paralizaron el tiempo y el espacio para ofrecernos una gloriosa y fascinante interpretación de Lotus Feet, exquisitez de principio a fin, que condujo a otro monumental aplauso, en que el auditorio volvió a ponerse en píe elogiando tan maravillosa interpretación. Fue entonces cuando Vai soltó una de sus típicas bromas, se acercó al micrófono y dijo que tocarían un tema más y para casa, la respuesta generalizada fue, NOOOOO, a lo que Vai rebatió diciendo: "Una canción más, pero de cuatro horas, ¿queréis?" y la carcajada fue unánime y seguramente más de un@ pensó, yo entre ell@s: "Pues a mi no me importaría escucharte cuatro horas más".


Definitivamente, este momento desembocó en una interpretación ininterrumpida de unos 15-20 minutos donde Mr.Vai nos regaló los oídos con  Bangkok y Fire Garden Suite: Bull Whip/ Pusa Road/ Angel Food/ Taurus Bulba, todo del tirón, con múltiples improvisaciones que me evocaron a aquella época, que no pude vivir pero de la que si he aprendido mucho, en que la música sobre el escenario no tenía límites, donde grupos como Deep Purple, Led Zeppelin o The Mothers a Zappa (grupo de Frank Zappa, quien acunó al mismo Vai en sus inicios) podían prolongar un tema hasta el infinito y más allá, llevados por el momento con improvisaciones que convertían cada concierto en único e inigualable. Osease, una delicatessen que Vai recuperó para nosotros y donde mostró que su técnica con las seis cuerdas no solo está visible en la velocidad que te permite una guitarra eléctrica y su sonido con distorsión, pues electroacústica en mano, Vai hizo que le admirésemos y odiásemos a partes iguales, al tiempo que tarareaba las notas que tocaba, da igual lo rápido que fuera, clavaba cada nota, ligado, bending que hiciese. Que riqueza de conocimientos tiene este ser sobre la música y como puede ponerlos todos en practica, es alucinante. La orquesta, obviamente, no se quedó atrás y Vai les dejó sus minutos para que también mostraran sus cualidades mientras este preparaba su sitarelétrico para deleitarnos nuevamente. Estos 15-20 minutos fueron, probablemente, el mejor momento de toda la noche, y cuando más comunión hubo con el público, el cual fue invitado por Vai para alzar los brazos y moverlos de un lado a otro mientras tocaban Angel Food, algo inolvidable que aun no había acabado, todavía quedaba la cuarta parte: Taurus Balbu, volviendo a la guitarra eléctrica,  los aplausos volvieron a escucharse y la locura se apoderó de nosotros, siguiendo el ritmo con las palmas y donde el apoteosis se tornó demencial en una parte final totalmente épica.



El auditorio estalló y hubo gente que se acercó al escenario, Vai agradecido, lanzó unas cuantas púas y dando las gracias abandonó el escenario, no así la orquesta, que se dio su merecido baño de masas y comenzaron los bises con Liberty, preciosa canción, que tanto bebe del "Himno de la Alegría" de Beethoven, y sirvió de prologo al tema más laureado de la noche y probablemente de toda la discografía de Mr.Vai, hablo de For Love of God, no se si es LA CANCIÓN, pero cerca está de serlo y tocada en directo, junto a una orquesta, ya no hay calificativos ni palabras que puedan definirla. A nivel personal, rompí una cuerda de la guitarra invisible que estaba tocando, con eso lo digo todo. Después de escuchar esa canción, ya puede venir la muerte, la luz al final del tunel o el mismo Dios a buscarte que la paz en la que estás bañado elimina por unas horas los problemas de la vida. Pero sigamos, que aun es pronto para visitas. El público, nuevamente estalló de júbilo y Vai se ruborizó pues estuvimos aplaudiendo unos largos minutos donde no faltaron los Oeee, oeee, oeee, oeeee. Oooeeeeee, oooeeee y más cánticos. Mis amigos y yo nos inclinamos en señal de respeto y nos ganamos unas púas de regalo. =) .



Tras darnos nuevamente las gracias, ahora sí, venía la última canción de la noche:  Kill The Guy with The Ball, donde todas las butacas quedaron vacías, todos en píe, seguimos esta frenética canción donde hubo lucimientos de gran parte de la Orquesta y donde Vai interactuó mucho con el público, tocando unas notas y nosotros repitiéndolas, haciendo que cada lado del auditorio cantase notas diferentes para luego batirnos en duelo para acabar con un estruendoso canto que se fusionó con el increíble agudo que Vai logra con su preciosa amante, mientras algunos músicos de la orquesta se ponían en píe y hasta blandían los cuernos del METAL, se nota que hay mucho metalero suelto en las orquestas y eso mola. Y llegados a este punto, locura extrema, últimas notas y aplauso masivo, fotos, gente acechando el escenario, púas volando y de repente, Steve Vai dice: "El concierto de esta noche, ha sido grabado para su posterior edición, por lo que ahora la Orquesta y yo nos haremos una foto con todos vosotros,, así que, a juntarse todo el mundo", resultado:



En la siguiente foto aparezco, a ver si acertáis quien soy. Pista: Llevo una camiseta negra de "Piedra, papel, tijera, lagarto, Spock" de la serie The Big Bang Theory y estoy de mitad de la imagen para abajo.



Conclusión: Conciertos como el vivido el martes 18, se dan muy pocas veces en la vida y cuando es para presenciar y escuchar a músicos de tantísimo talento merece la pena hacer el esfuerzo  económico e incluso si es necesario desplazarse, conocí a gente de Barcelona que vino hasta Madrid para tan magnífico evento. Fueron, sin duda alguna, dos horas de música realmente fascinantes, llenos de magia y que no solo pasaron volando, además nos permitieron, al menos a mi, desconectar de los problemas y las dificultades diarias. Así pues, este concierto ha llegado cuando tenía que llegar y cumplió sobradamente, sin embargo, disfruté más el concierto que Vai dio el 16 de diciembre del año pasado. Tal vez sea porqué fue la primera vez que asistí a un concierto suyo y por lo que he hablado con varios veteranos, fue uno de los mejores que ha hecho en España en toda su historia, sea como sea, aquel día salí de la Sala Riviera flotando y creyendo que Steve Vai realmente es de otro planeta, pues hizo cosas que realmente impresionantes que aquí no repitió, tampoco era el lugar, ya que era un concierto con Orquesta, el protagonismo recaía en más gente, no solo en él, pero como decía, el 16 de diciembre, Vai ofreció un espectáculo de 10, tanto sonoro como visual, pocas veces un guitarrista solista tendrá tal número montado para una gira. Era como ver al Michael Jackson de los guitarristas, con la diferencia de que Vai, tuvo mucha empatía con el público, jugó mucho con nosotros e incluso hizo subir a varios asistentes al escenario. Creamos una canción conjunta en el momento, y un montón más de detalles que nunca se borrarán de mi mente. Para rematar, ese día su Whispering a Prayer  fue interpretado de manera colosal y además, nos ofreció la genial Tender Surrender, mi canción de Vai favorita. Independientemente de esta apreciación, el martes pasado fue una noche para enmarcar y ojala editen el concierto en cd y dvd para que tod@ aquel/la que no pudo asistir, lo disfrute cuantas veces quiera, pues será una buena inversión. Hablando de inversión, como dije al comienzo de la entrada, ojala en España apostasen más por los músicos de verdad. Cuantos músicos realmente buenos nos estamos perdiendo por la falta de cultura y por el borreguismo de nuestro país.


Larga vida a la MÚSICA. Repito, a LA MÚSICA.

 Setlist del concierto:
1 -  Frangelica 
2 -  Racing the World
3 -  The Murder
4 -  Velorum
5 -  Gentle Ways
6 -  Answers
7 -  Whispering a Prayer
8 -  I´m Becoming
9 -  The Attitude Song
10 -  Salamanders In the Sun
11 - The Crying Machine
12 - Lotus Feet
13 - Bangkok /The Fire Garden Suite: Bull Whip/ Pusa Road/ Angel Food/ Taurus Bulba

Bises

14 - Liberty
15 - For the Love of God
16 - Kill The Guy With the Ball

Nos leemos 

RONDI

P.d: Solución al "enigma" de la foto:


P.d.2.0: Las imágenes expuestas en la entrada, pertenecen a otras webs, entre ellas, la de Steve Vai o Rafa Basa. Lamento no poder colgar las fotos que hizo mi colega, el muy... aun no me las ha pasado. XD.


jueves, 13 de junio de 2013

Steve Vai & Evolution Thempo Orchestra (18-06-2013, MADRID)


Contando, estoy, los días, horas y minutos que faltan para tan magno y grandioso concierto que llevará a cabo uno de los más grandes de la historia de la guitarra junto a la orquesta sinfónica de Rumanía y que por nada del mundo pienso perderme, y que se celebra en el Teatro Auditórium del Centro de Congresos Principe Felipe de Madrid, con apertura de puertas a las 20:00h.

Realizando un gran gasto económico, hay que decir que la ocasión bien lo merece: No todos los días vemos y escuchamos en directo a un dios de la guitarra de tal calibre y mucho menos tan bien acompañado. El aforo será limitado, unas 1050 personas, con asientos numerados, es decir, que las entradas volaron hace tiempo y afortunadamente fui de los primeros en conseguir una. Así pues, mientras espero la llegada del martes a las 21:30, iré abriendo boca con su anterior gira orquestal y alguna que otra delicia, como fue su colaboración en la película, Crossroads, una pequeña joya sobre el mundo del blues que cualquier amante de la música debería ver y escuchar al menos una vez en la vida. He aquí una muestra de la grandeza, señorío y magia que atesora este ser.

                                                                                  FOR LOVE OF GOD

                                                                            CROSSROADS (duelo de solos) 

Decir, que todas las guitarras de la película fueron compuestas y grabadas, previamente, por el propio Steve Vai, osease, por muy Karate Kid que Ralph Macchio sea, no es quien hace sonar así de genial tan bella guitarra, aunque lo hace creíble.

Más Steve Vai el martes. ¡Que ganaaaaaaas!

Larga vida al blues, al rock y a la madre que parió a Steve Vai.

RONDI

miércoles, 12 de junio de 2013

Reseña: Iron Man 3 (II) - La película de superhéroes del mañana

Continuando con mi visión, repito, mi visión de lo que IM3 significa y representa, dejé el frente abierto para analizar, de la forma más objetiva posible, la libertad creativa que Shane Black y Drew Pearce se han tomado para esta tercera entrega. (Primera parte del análisis: http://camavinetasyrocknroll.blogspot.com.es/2013/05/iron-man-3-i-la-pelicula-de-superheroes.html )



En todo momento, debemos ser conscientes de que Marvel Studios, ya desde Iron Man, ha buscado una fusión entre la continuidad clásica y la línea Ultimate, intentando aunar lo mejor de ambos universos (no siempre lo ha conseguido) para ofrecernos unas versiones cinematográficas de nuestros héroes bastante acertadas y creíbles a la par que divertidas y emocionantes, siendo Tony Stark/Iron Man la versión más lograda de todas. Una fusión perfecta entre un sentido de la responsabilidad y del compromiso que iría desarrollando muy al estilo clásico que choca con el ego desmedido, propio de Stark y las excentricidades de su versión Ultimate.



















Legando en Robert Downey Jr la responsabilidad de poner cara a Tony Stark en la gran pantalla,  el cual se confirmó como el actor perfecto para encarnarle: primero, por su gran parecido, en personalidad, con el Stark definitivo; y segundo, porque es un actorazo, (joda a quien le joda) haciendo suyo el personaje y convirtiéndose en un Tony Stark de la vida real, cuya armadura es el personaje que interpreta, logrando que dicho personaje haya evolucionado hasta convertirse en un auténtico héroe, pero sin dejar de lado su peculiar personalidad. Personalidad que en esta tercera entrega (cuarta contando con Los Vengadores) se reafirma sabiéndose más humano, más maduro pero igualmente incorregible; y ese es el auténtico Iron Man, un rebelde responsable. Elemento que Black ha querido potenciar llevando al personaje por situaciones a cada cual más inesperada.



Como sinónimo de esa rebeldía inherente a Tony Stark, Shane Black nos ha ofrecido una película alocada que fusiona elementos de la etapa de Michelinie/Romita Jr. con algunas de las historias más representativas de la última década: Extremis, de Warren Ellis – Adi Granov; Ejecutar programa, de Daniel y Charles Knauf  – Patrick Zircher; Las cinco pesadillas, de Matt Fraction  Salvador Barroca; y Mandarín, la historia de mi vida, de Matt Fraction – Carmine di Giandomenico.


Respecto a Extremis, los cambios me parecen acertados. Intentar explicar de qué manera el virus infecta y afecta a Tony para mejorar su traje hubiera sido lento de desarrollar. Y, dado que en la segunda película ya nos contaron la creación de un nuevo elemento, volver a presenciar un proceso de creación hubiera sido arduo, salvo que lo agilizaran o incluso hubieran comenzado el film con Tony ya infectado. Pero de ese modo, la ansiedad de Tony –que tan bien funciona aquí– se iría al garete, serían muchos detalles a abordar. Por otro lado, los efectos que generan a quien se somete a Extremis están fisicamente bien desarrollados.



En lo que respecta a Maya Hansen (Rebecca Hall), sigo sin comprender la personalidad de Maya en los cómics, Warren Ellis no la definió y con el resto de autores solo ha dado tumbos: que si era sociópata, que si no lo era (al menos yo sigo sin tenerlo claro). El resultado en el film es convincente y no necesita más, aunque hay un tramo en el que los guionistas se cuelan y no dejan claro los objetivos de Maya, o al menos yo nos lo veo claros. En definitiva, un ahora si ahora no, similar a los tumbos que daba en el cómic.







Aldrich Killian (Guy Pearce) es el personaje que menos tiene que ver con su homónimo en el cómic. De hecho, según la perspectiva desde la que se observe,  puede ser tres personajes en uno. ¡Se aceptan apuestas!


Pequeño inciso:

Eric Savin/ Coldblood (James Badge Dale), Ellen Brandt (Stephanie Szostak). No tienen que ver con ninguna de las sagas mencionadas pero merecen una mención, aun no comprendiendo muy bien su elección para la película, pues son personajes del universo marvel de los cómics que poco o nada tienen que ver con Iron Man. Las versiones que nos han mostrado de ellos en pantalla, distan mucho de sus versiones en las viñetas, aunque hay ciertos elementos que intentan mantener una leve semejanza con sus homónimos del cómic. Lo importante es que encajan bien en la historia de la película, por lo que la libertad creativa respecto a estos personajes no molesta en absoluto.

Eric Savin/Coldblood

Ellen Brandt

 Continuemos:



De la historia planteada en Ejecutar Programa se adapta fenomenalmente la reclusión social de Tony Stark, encerrado día y noche, creando y perfeccionando nuevas armaduras en su taller; y su afán por controlar todo cuanto le rodea, así como su arrogancia.

Sin embargo, al contrario que la historia confeccionada por los Knauf,  en Iron Man 3 el resto del universo Marvel  no da señales de vida, salvo contadas menciones a los sucesos de New York y a cierto dios nórdico y su martillo… O eso creíamos muchos, hasta que Pedro de Mercader, colaborador del excelente blog “Los Vengadores en el cine” confeccionó mucho antes de que se rumorease por las redes, una teoría relacionada con el pequeño Harley y el próximo grupo Marvel que llegará a las pantallas: LOS GUARDIANES DE LA GALAXIA (más deliciosa conspiranoia marvelita en http://losvengadoresenelcine.blogspot.com.es/2013/05/los-vengadores-en-el-cine-opina-y-si.html)


De ambas historias: Extremis y Ejecutar Programa se adapta con gran acierto, aunque sin entrar en demasiados detalles, la crítica hacia EEUU como primera potencia encargada de sembrar el terror haya por donde pasa desde el día de su nacimiento. Potencia mundial líder en crear y creerse sus propias justificaciones y mentiras.


De la historia, La cinco pesadillas se adaptan los sacrificios humanos en forma de bombas; una mayor madurez y complicidad entre la relación de Tony y Pepper; un delicioso cameo que, pese a no proceder de este cómic, si viene del mismo equipo creativo (Fraction/Larroca); logrando que Pepper deje de ser la típica damisela en apuros. Una de las ideas que más me llamaron la atención de este cómic también es llevada a cabo en la película de forma muy sorprendente aunque no tan electrizante como debiese: La utilización de unas cuantas armaduras de Iron Man sin piloto repartiendo leña.
Finalmente, de este cómic se extrae su final y verdadero mensaje: La idea de que el hombre tras la armadura es el auténtico héroe, privándole de la susodicha durante la mayor parte de la película. 




















Finalmente, tenemos la adaptación más difícil de analizar y la que más controversia ha generado sin duda alguna. El Mandarín, interpretado por un soberbio Ben Kingsley. Al contrario de lo que muchos piensan, creo que muestra una gran versatilidad con el personaje, bordando así su papel. Ahora adentrémonos en los detalles de por qué una revisión tan radical.



1 – Desde el principio de la trilogía, se apuesta por unos orígenes de Iron Man relacionados a Oriente Medio.  ¿Error que cometieron en la primera película? Vincular al Mandarín, o más bien sus diez anillos, con el ejército comandado por Raza. Es decir, vincular un villano de otro país,  origen y época, o sea, la amenaza “amarilla” (en los 60 el comunismo era el enemigo de EEUU; y china uno de los estandartes de dicho comunismo), con el actual enemigo de EEUU y el mundo occidental en general, las facciones extremistas de Oriente Medio. 
Otra teoría, puede ser que todo haya sido producto de la casualidad y que "El Mandarín" y Raza decidieran usar la misma simbología: Diez anillos... pero va a ser que no.

2 – El Mandarín, como tal, es un dialecto chino. Concordaría, pues, que un personaje de origen chino adoptara ese nombre como villano, en lugar de un tipo con rasgos de Centro Oriente como se nos muestra en la película. Vamos, que en principio, la correlación es absurda e inexistente.

3 – ¿Cómo encajar al personaje del Mandarín, de forma coherente con todo esto, que tenga el aspecto mostrado en la película y seguir llamándose Mandarín? Pues bien sencillo, cogiendo la idea de Fraction en Mandarín, la historia de mi vida y dándole una vuelta de tuerca. ¿Problema? Que no terminan de perfilarlo, pues más allá del Mandarín, tenemos la fuente de su poder, los diez anillos, que aquí son meros abalorios... Y es ahí donde mi vena fan entra en cólera: en un universo Marvel cinematográfico donde se ha justificado la existencia de otros mundos, de dioses, alienígenas... ¿Acaso no hay cabida para los diez anillos de poder, cuyo origen extraterrestre,  expandiría, aún más si cabe, el horizonte de tan genial universo?

Esos anillos podrían haber aportado mucho a un universo marvelita, que hasta ahora estaba perfectamente cohesionado. Pese a todo, alejado de lo que muchos creen, el universo Marvel no se ha quedado cojo, simplemente ha perdido un calcetín, ¿bonito y cálido? Sí, pero un calcetín al fin y al cabo (total, en los chinos venden más… Lo siento, tenía que hacer el chiste).

Sin embargo, igual que perdemos un calcetín, encontramos otras cosas que pueden explorarse. El virus Extremis, sigue presente. Tony tiene poder sobre él, no de la forma en que lo tiene en las viñetas, pero no descartaría que lleguemos a ese punto. Mención merece la escena final antes de los créditos, que sin parecer relevante, esconde más que una declaración de intenciones. 


Además, seguro que I. M. A. tiene sus manos extendidas por el mundo, y no olvidemos al encarcelado Justin Hammer e incluso al no aparecido, hasta ahora, hijo de Obadiah Stane, Ezequiel. Por no mencionar el huevo de pascua en que se está convirtiendo Harley, el pequeño compañero de Tony. Es decir, que lejos de lo que se ha especulado, Iron Man 3, ha dejado muchas puertas abiertas.


Prosigamos con Pepper Pots, muy en la línea de la etapa Fraction/Larroca. Pepper sigue junto a Tony mostrándose como un personaje que ha evolucionado, con mucho más carácter, que sabe manejar al excéntrico ricachón, y que nos deparará varias sorpresas. Llamativo que mantenga la línea marcada en los comics en cuanto a la no violencia, lo cual es un pequeño guiño para los fans. Gwyneth Paltrow se ha ganado por derecho propio interpretar, y ojalá, seguir interpretando a la paciente dama de pelo cobrizo. Su química con Robert Downey Jr es una delicia. De todas las parejas  Marvel vistas en cine hasta la fecha, es la que mejor representada está. Es una maravilla verlos interaccionando en pantalla.



James RhodesRhody”,  personaje que al igual que Tony, deberá desenvolverse en muchos momentos sin su armadura mostrando por qué es coronel de las fuerzas aéreas. ¡Cómo reparte el nene! Sin embargo, es una pena que no hayan explotado más un personaje tan importante, pues queda relegado a muy segundo plano. A pesar de ello, tiene sus momentos y son muy bien aprovechados por Don Cheadle que todo lo que hace, por poco que sea, lo hace genial.



Happy Hogan,  interpretado correctamente por Jon Favreau (el pobre da para lo que da), ha sido un personaje maltratado durante toda la saga y aquí por vez primera, logra recuperar esa dignidad perdida, sobre todo tras Iron Man 2 (la escena del coche en el circuito de Mónaco es de vergüenza ajena), siendo pieza fundamental para que Tony desentrañe el misterio tras la nueva amenaza.




Iron Patriot sirve como ejemplo y crítica a las absurdas decisiones  que los gobiernos suelen tomar, de su falta de realidad y desconocimiento absoluto sobre las auténticas preocupaciones de sus conciudadanos o lo que estos piensen, intentando contentar al pueblo con "soluciones" superficiales y totalmente alejadas de los verdaderos problemas; y que en casos como el mostrado en la película se vuelven en su contra. 
Me parece muy buena la idea planteada para la película y sigue siendo un punto por el que apostar si en un futuro se decide seguir ampliando el universo Marvel. Y es un elemento que en la película funciona.

Es más, casi todos los cambios planteados para la película, por mucha bilis que la gente eche, son coherentes con lo mostrado en la misma. Claro que podemos preguntarnos: “¿y si hubieran hecho esto de tal manera? ¿Y si…? ¿Y si…?”, y formularnos mil teorías distintas de por qué lo han hecho así y no de aquella forma. Sin embargo, yo me planteo: ¿de verdad hubiese querido ver otra The Dark Kniht Rises?  ¿Qué diría eso de Marvel Studios? ¿Qué diría de su creatividad? Seamos francos, la competencia fomenta la creatividad. Y creo que Marvel ha facturado un film totalmente novedoso dentro del género y es algo que admiro, intentar innovar. Hay ocasiones en las que sale bien y otras en las que no, yo soy de los que piensa que en esta ocasión si ha funcionado, ¿qué podría haber sido mejor? Sin duda. Por ejemplo, a la trama política le falta profundidad, aunque esté claramente expuesta. La denuncia generada entorno a los soldados heridos en las guerras, olvidados por la patria es muy evidente, aunque no todo lo curtida que podría. La carrera armamentística que tanto dinero genera y que está llena de hipocresía, da igual a quien vendas o quien te diseñe y fabrique las mejores y más "despiadadas" armas, mientras se gane dinero o se tenga supremacía frente al resto de naciones, respectivamente. Los actos de traición... Todo ello está hilado de forma coherente para dar credibilidad al artífice de todo el entramado, aunque no con la profundidad que hubiésemos deseado. Luego hay flecos, pequeñas puntillas que pulir como ciertas motivaciones o formas de actuar de algunos personajes que aun así, no enturbian el resultado final. Eso como película. Ahora, como adaptación debería haber redondeado el tan aclamado y odiado giro de guión, dando al aficionado un combate final aún más espectacular, permitiendo lucir ciertos anillos de poder.





Iron Man 3 supone una demostración de ingenio para muchos y de incomprensión para otros. Ingenio, por la originalidad de su propuesta; y de incomprensión, por la forma en que se desvincula de las historias originales de las que parte y por no seguir las normas establecidas por el propio Universo Marvel cinematográfico.
Yo la veo como una película original y atrevida, concebida con la intención de entretener y sorprender, que nos retrotrae hacía clásicos del cine y a las alocadas aventuras de los comics Marvel de otra época, además de ser un claro homenaje a la etapa Michelinie/Romita Jr, dejando, creo yo, un mensaje para el fan, que sería algo así: "Eres víctimas de tu propio HYPE. Cuanto más sabes sobre un rodaje menos capacidad hay para sorprenderte en la sala de cine. En definitiva, no creas todo lo que veas o leas en Internet. No hagas juicios previos, rebaja tus deseos de saber todo cuanto pasará en una película meses antes de verla, recupera la esencia de lo desconocido, pues cuanto menos sepas sobre una película más te sorprenderá".

Imaginad, si no, que El imperio contraataca se rodase en la actualidad, una actualidad llena de filtraciones, rumores, bulos, sería imposible llegar al cine sin conocer el mayor secreto de la galaxia: “Yo soy tu padre”. O el rodaje de Alien, el cual estuvo sumido en el más estricto secretismo y así pasó, nuestros afortunados mayores vieron en pantalla grande una de las mejores película de ciencia ficción/terror que ha parido el hombre, sin saber horas antes de verla, que era realmente lo que iban a ver. Por eso encontrarme con tales revulsivos, por alocados que sean, yo al menos, lo agradezco.

En definitiva, Iron Man 3, es una buena película, muy personal e independiente del resto de cine de superhéroes en general y Marvel en particular, cuyo experimento sociológico de marketing ha funcionado a las mil maravillas; y cuyo final deja muchas incógnitas abiertas que, sin embargo, convencido estoy de que nos serán desveladas. Si no, siempre nos podemos encomendar a Joss Whedon.


La pregunta que queda por hacerme es... ¿Si esta película hubiera sido un cómic o una novela gráfica de los años ochenta, sería hoy día una obra culto? Yo pienso que SÍ. ¿Qué dices tú?

Nos leemos

RONDI

P.d: Muchos os habréis dado cuenta de que no menciono en ningún momento la BSO. En esta ocasión, corre a cargo de Bryan Tyler, el cual hace un trabajo correcto, dotando de un nuevo estilo a la saga, con toques de aventura y espionaje, aun así, prefiero a Ramin Djawadi de Iron Man.
El punto que más controversia ha generado al respecto, es la ausencia de AC/DC en toda la película. Estooo, no se vosotros pero yo no me paso mi día a día escuchando al mismo grupo una y otra vez, mi repertorio musical es amplio, me supongo que un tipo con el buen gusto de nuestro buen amigo Tony también escucha otras cosas. Además, ¿para que tanto AC/DC? yo acabé saturado de su música en Iron Man 2 , y creo que no son, ni de cerca, el mejor grupo de rock de la historia, musicalmente hablando. Vale, son ultrafamosos y de los que más venden, pero repito, musicalmente no son para tanto y bueno, dado que las películas iniciaron el boom de AC/DC dentro de Iron Man para luego sobreexplotarlo en la segunda (contratos y dinero, mucho dinero) creo justo que la misma saga muestre que no solo de AC/DC vive Tony, musicalmente hablando.

El momentazo musical, sin duda alguna, es el vídeo de los créditos finales con la canción: "Can you dig it", cuyo montaje es una delicia. Y si eres de los que aun no ha visto IR3: Ya estás yendo a tu cine más próximo, ¡corre, corre! que se te acumula el trabajo...



martes, 11 de junio de 2013

Música, alimento del alma: Pangan´s Mind - "Osiris´ Triumphant Return"


Tras semanas de ausencia y seis meses de escasa actividad creo que va siendo hora de ponerme las pilas y escribir todas aquellas entradas que están pendientes desde hace tiempo; y aunque sean algo obsoletas, como la segunda parte del análisis de Iron Man 3 o el análisis de la obra de Ditko editada durante estos años por Ediciones Diábolo, hay que publicarlas:

1 - Por orgullo propio
2 - Seguir aprendiendo de las reseñas
3 - Las promesas hay que cumplirlas 

Este tercer punto es vital. Saber que hay lectores que esperan con ganas tus reseñas, pues oye, te anima a seguir. Así pues, espero cumplir y sacar esto hacia adelante y que mejor forma de celebrar mi retorno que una de las canciones más épicas que conozco y una de mis favoritas: "Osiris´ Triumphant Return", del grupo noruego de metal progresivo Pagands Mind, `perteneciente a su álbum "God´s Equation". Una delicia, puro néctar para los dioses.


Nos leemos

RONDI

P.d: ¿Realmente mi retorno será tan triunfal como está magnífica canción?... el tiempo lo dirá...