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jueves, 21 de noviembre de 2013

Arctic Monkeys (A.M Tour 2013) - Palacio de los Deportes de Madrid (Parte Dos de Dos)

Todos los documentos gráficos y audiovisuales,
 están sacados de internet.

Día, 15 de noviembre de 2013. No os aburriré con los pormenores previos al concierto: asistir pronto al Palacio para hacer cola pues las gradas no están numeradas, buscarse la vida para entrar de los primeros, una espera de cuatro horas y media bajo un frío y un viento más que considerable, y que yo iba a acceder al Palacio por la entrada de la Calle de Goya, y que una pésima organización por parte de los organizadores del evento, que removieron toda una fila que rodeaba al Palacio y nos colocaron en sentido inverso, donde ya no importaba cuando hubieras llegado, prevalecía la ley del más "fuerte" y la chavalería comenzó a correr de tal manera que no sólo se alteró el orden de entrada según habíamos llegado, sino que se formó un barullo que obstruía el paso a los peatones:  debían echarse a la calzada para proseguir con su camino y a todo esto llega la excelente Policía Municipal, empeorando la situación, al colocarnos en zig zag y en diferentes mogollones, de manera que la cola se encontraba entre la calzada y la entrada del Palacio, de modo que molestábamos a vehículos y a peatones por igual. APPLAUSES PLEASE!


Hubo un detalle que me llamó la atención. Como me imaginaba antes de llegar el día del concierto, había mucha chavalería y mucha niña histérica (hostiable). Pero conforme llegaba la hora de apertura, las 20:00, comencé a ver diversidad entre el público: habiendo gente de todas las edades. No era algo que me esperase; ver de repente personas de cincuenta y muchos, lo cual me dejó gratamente sorprendido. Estos mamones de AM han llegado a un público muy amplio, gracias a su versatilidad a lo largo de estos siete años. Había algún que otro rockabyllero y en general, mucha diversidad. Creo que es uno de los puntos fuertes del grupo. ¿Donde los encasillas? No puedes, su rock ocupa un espectro demasiado amplio como para tener los huevos de encasillarles.
Finalmente, Sammy y yo, logramos entrar, subir a la cuarta grada y buscar el mejor sitio posible. Eso sí, a tomar por saco del escenario, pero bueno, es lo que había. Eran aproximadamente las 20:15, así que faltaban cuarenta y cinco minutos para que The Strypes, los teloneros, saltaran al escenario. Mientras tanto, Sammy y yo grabamos vídeos chorras e intentamos aprendernos el vídeo de R U Mine? para emularlo durante la canción en el concierto... cosas nuestras...

Llegada las 20:45, sin aviso alguno, las luces del Palacio se apagaron. The Strypes, se adelantaba quince minutos a su hora prevista. Exceso de puntualidad, estrellas de rock a la inversa ¡Si, señor!. 

                                                                                  The Strypes

Josh McLorey (guitarra), Ross Farelly (voz), Pete O’Hanlon (bajo) y Evan Walsh (batería)
Originarios de Cavan (Irlanda) este cuarteto apunta maneras, como ya lo hizo A.M en su día. Su propuesta es un soplo de aire fresco con sabor a whiskey añejo que pone la piel de gallina. Estos cabroncetes han mamado blues y rock and roll desde bien pequeños, y se nota. Su propuesta es eso, traer a la actualidad, un rock más puro y cercano a los orígenes. El blues y rock de los 60-70 corre por sus venas, y damas y caballeros, es una gozada escuchar a gente joven trayendo de vuelta el rock de grupos o gente como: The Yardbirds, Dr Feelgoof, Chuck Berry o Howlin´Wolf sin limitarse sólo a copiar. Estos chavales tienen personalidad, tienen alma y son auténticos (de momento) y son unos críos (aun menores de edad), lo cual da más valor a su música, que huye de los estereotipos actuales, y al hecho de tocar frente a miles de personas como quien toma una cerveza fresquita en la terraza del bar.

La trayectoria del grupo es muy reciente, aunque la banda se formó en 2008, fue en 2012, con la publicación de un EP de versiones: YOUNG, GIFTES and BLUE cuando llamaron a las puertas del mundo para ofrecer algo más. En poco tiempo se hicieron un nombre en el Itunes Blues Chart, donde fueron nº1. Aunque este trabajo sólo eran versiones, daba muestras de su talento. Así pues, llegó septiembre de 2013 y escupieron al mundo, un señor disco de rock and roll/blues, esta vez con temas propios y alguna que otra cover, llamado SNAPSHOT, que es una delicia. Es imposible no mover las caderas con su música, destacando canciones como ANGEL EYES, con un excelente corte blusero, o HOMETOWN GIRLS, que es la más pura definición de rock and roll. 


De momento, estos chavales emulan el rock y blues de antaño, pero si encuentran su propio sonido, pueden hacer algo más por la música que traer de vuelta el rock de los 60-70. Así lo espero, pues madera y tablas tienen de sobra. Además, destaca que son Cantante/Armónica, Cantante/Guitarra, Bajo/Coros, Batería, es decir, no hay dos guitarras, ni teclados de apoyo, sólo ellos, lo que ves es lo que hay, y cuando el cantante debe marcarse constantes solos de armónica, la voz la pone el guitarra, quien, para mi, domina mejor su cuerdas vocales que el propio cantante, jeje. Tienen un correcto uso de los coros, lejos aun de los grandes, pero si lo trabajan, va a molar y mucho. 

The Strypes no se amilanan ante nada y con un Palacio a medio aforo, en el inicio de su show, soltaron todo el repertorio de su primer álbum, más alguna que otra cover, dejando al personal asombrado y con mucha marcha en el cuerpo.

Setlist 
  1. (The Coasters cover)
  2. (Jessie Hill cover)
  3. (Bo Diddley cover)
  4. (Nick Lowe cover)


Desde el primer momento, soltaron un chorro de fuerza, vitalidad y descaro, enorme. Se ganaron al público desde la primera canción. La gente que estaba en butaca, se ponía en píe para bailar, incluso algunos salían al pasillo ancho para echarse unos buenos meneos con el grupo de amig@s, la novia, etc. Un gran ambiente donde los de Cavan no paraban de animar al público, jugando con nosotros durante las canciones: el clásico tarareo que debemos emular del cantante, pidiendo palmas y prolongando sus canciones con leves improvisaciones que nos involucraron en su mundo de rock and roll de manera perfecta. 

Sobre el escenario, el grupo no paraba de moverse, salvo el batería (como es lógico), de un lado para otro, saltaban, se dejaban llevar y había complicidad entre ellos mismos, con sus respectivos juegos personales. En fin, se lo pasaron en grande y nos lo hicieron pasar en grande, con un rock and roll sin embustes, puro y apabullante, lleno de energía y con ganas de hacer bailar. 

El juego de luces, bueno, no me percaté mucho, pues no paré de moverme y disfrutar. Grabé unos vídeos, que se oyen fatal y que he revisado, los cuales muestran como intercalaban entre rojo y azul, con tonos magenta y amarillentos casi anaranjados y algún que otro láser verde. Un uso de las luces efectivo y adecuado a la música, siguiendo, como debe ser, el ritmo.



El sonido, que es lo verdaderamente importante: sonaron muy bien, aunque un poco saturados, al menos desde mi sitio parecía que había demasiada distorsión y algo de reverb. Pero aun así, el sonido era inteligible y se podía distinguir cada instrumento. Aunque todavía les falta algo de bagaje de cara a clavar cada nota, los chavales son técnicos de cojones y debo decir que yo he dado algún concierto y es difícil tocar perfectamente cuando te estás dejando llevar por la situación, más cuando el rock recorre tus venas y la precisión y la técnica dejan paso a la improvisación, a la locura y a esos momentos en que nadie sabe que pasará y por eso, The Strypes, es un grupo que me está encantando, porqué sobre el escenario se arriesgan, no se limitan a soltar el setlist calculado y ensayado al milímetro, hay sitio para la improvisación, lo cual permite jugar con el público y crear un ambiente y una empatía excepcional, que es algo que Arctic Monkeys ha perdido en favor de otras cosas... Pero antes de entrar en eso, CHAPEAU para estos jovenzuelos que apuntan maneras. Tocaron unos 45-50 minutos y durante ese tiempo el mundo fue suyo. I LOVE THE STRYPES.

He aquí un fragmento de uno de sus conciertos en julio de este año, para que comprobéis como se las gastan. Ahora están aun más sueltos tras cuatro meses recorriendo continentes. Una pasada, amig@s.



                                                                                            ARCTIC MONKEYS



Una vez que The Strypes caldeó el ambiente y dejó el listón realmente alto, era el tiempo de AM, los verdaderos protagonistas de la noche. Unos protagonistas que han sabido evolucionar; podrá gustar más o menos, pero es un grupo en constante evolución y eso nadie puede negarlo, pues ningún disco se parece al anterior, y eso es digno de elogio. Ahora bien, a veces dicha evolución puede jugar malas pasadas y ese es el caso de los de Sheffield, que debido a su nueva etiqueta de señores y galanes, han perdido parte de su fuerza en el escenario. Ojo, es la primera vez que asisto a un directo suyo, aun así, me he visto muchos directos vía youtube y se nota como han perdido cierta intensidad, al menos desde que han publicado su quinto álbum: A.M, en septiembre. Hasta hace unos meses, seguían dando caña de la buena tocando con rapidez cuando había que hacerlo y con setlists mejor compactados, pero desde la publicación del nuevo álbum, se han vuelto demasiado "señoriales", como si tocar rápido fuera de mal gusto y primando un setlist muy intimistas. con canciones pausadas, que a pesar de la excelente ambientación no terminan de encajar en un concierto, no al menos, si no se dan unas premisas que luego mencionaré.

  1. Encore:
  2. (Semi-acoustic)




La espera no se hizo larga, estar en buena compañía siempre ayuda a pasar el tiempo de forma agradable y a pesar de que AM se retrasó diez minutos; lo cual no está mal para algunos retrasos que me he comido de más de media hora; las luces se apagaron y el Palacio estalló en un griterío colectivo que anticipaba la intro para Do I Wanna Know?. El inicio del concierto fue apoteósico, una de las mejores intros que he presenciado (al menos que yo recuerde) en mi vida. Nos encontramos con oscuridad total y un sonido de fondo que iba in crescendo hasta mezclarse con las notas finales que Jamie toca en Do I Wanna Know?, pero con sonido de sampler, mientras los focos, parpadeantes, ganaban en intensidad, alumbrando el escenario. Una orquestación exquisita que iba a más conforme los miembros del grupo subían al escenario, con el consiguiente griterío, y mientras se colocaban en sus respectivos puestos y tocaban levemente para comprobar el sonido, unas ráfagas de luz amarillas suben de forma diagonal y se difuminan; pasados unos escasos segundos, rasgueos de guitarra y el bombo al unísono con las luces diagonales, que esta vez sí, marcarían la trayectoria completa mostrando una A y una M gigantes tras el grupo, (letras que dieron mucho juego durante el concierto) y así, comenzaron las primeras notas de Do I Wanna Know?, dejando al personal asombrado y entregado desde el principio. La fiesta había comenzado y lo hacía de forma esplendorosa, con un juego de luces excelente, como digo, las letras gigantes fueron impresionantes. Antes del concierto tenía mis dudas respecto a si comenzar el espectáculo con este tema era adecuado, ahora me parece que debe ser el tema con el que todos los grupos del mundo deberían comenzar sus shows... na, es broma, pero cierto es, que fue algo increíble, de lo mejor de la noche.
La canción fue ejecutada a las mil maravillas, además es excelente para ecualizar todos los instrumentos y las voces. Hubo un ligero acoplamiento pero fue leve y por tanto, pasó desapercibido. Aunque noté lo mismo que con The Strype, algo de saturación y reverb... algo me dice que la zona en la que estaba, la acústica era una mierda.


Vídeos pertenecientes al concierto de Madrid, salvo que indique lo contrario 
                                         


Terminó la primera canción y AM nos tenía comiendo de la palma de sus manos, un público totalmente rendido a su música, que sin respiro alguno fue sorprendido (para el que no conociera el setlists) con uno de los clásicos de la noche: Brainstorm. Una de mis canciones favoritas y que empezó con una fuerza desgarradora y un juego de luces de diferentes gamas de rojo que encendieron la locura colectiva incluyendo a Sammy y a mi, que comenzamos a bailar y tararear poseídos por el frenético ritmo de esta excelente canción. Sin embargo, tras esa intro demoledora, el tempo y el ritmo de la canción se hicieron más pausado, quitándole, así, parte de su esencia, y obteniendo el primer punto negativo de la noche. Una canción vertiginosa, compuesta para ser tocada rápida, que además comienza de tal manera y de repente baja de revoluciones me parece una patada en los cojones demasiado dolorosa, sobretodo cuando es uno de tus temas favoritos. La disfruté, claro que lo hice, y la bailé, la canté y también salté, pero en mi interior sabía que no era lo que realmente nos merecíamos. Al menos, la tocaron bien y muy sincronizados en los múltiples cambios, el final volvió a ser frenético, como debía ser toda la canción... fue un si pero no...

                                                                       Así es como debe sonar Brainstorm, Glastonbury 2013



Acabado el tema, Alex dedicó unas palabras, que no recuerdo cuales fueron (mi memoria pez y mi inglés unidos son una combinación letal) algo de si estábamos bien, a lo que la gente respondió con "SIIII", "YEAAAH", o algo así y sonaron las palabras: "Get on your dancing shoes", y todos comenzamos a bailar. El concierto estaba comenzando con gran fuerza, con grandes canciones que invitaban a levantar el culo del asiento y a moverlo. La ejecución de Dancing Shoes, del disco debut, fue genial, como ya he dicho, en directo lo bordan, tienen muchas horas de ensayo a sus espaldas y eso da como resultado una ejecución excelente. De esta manera, disfrutamos de uno de los clásicos del grupo, el cual tuvo mucha fuerza y el buen sabor de los AM de los inicios.

                                                           


Con todo el mundo entregado al cien por cien, pasamos a otro señor temazo, esta vez perteneciente a su cuarto álbum: Don´t Sit Down ´Cause I´ve Moved Your Chair , que nos traía uno de los momentos experimentales de la noche donde las distorsiones, vitales en la canción, si lograron el sonido adecuado, aunque hubo un leve acople, pero el tema fue ejecutado con mucha destreza, mucha fuerza y ¿esa parte final? puro rock. El juego de luces fue apabullante, como ya lo fue el videoclip de dicho tema. AM estaba haciendo un buen concierto, nos estaba dando rock del bueno, sólo empañado por esa ralentización en Brainstorm



Por lo demás, la cosa marchaba de lujo. Y de lujo a lujo y toco por qué es lo que toca, otro pepinazo: Teddy Picker, otro clásico de su segundo álbum que coreamos, bailamos y disfrutamos de lo lindo, aunque nuevamente, percibí una canción más lenta de lo habitual. A pesar de ello, me entregué a tope y lo di todo, brinqué, canté y berree de lo lindo, naciendo así un leve escozor de garganta... y nada más acabar con el mítico "YOU", comienza Crying Lightning , el primer single de ese genial Humbug que comenzó a cambiar el sonido del grupo. La ejecución, nuevamente, perfecta. El tempo y el ritmo, otra vez, levemente más lento que la versión original. No me gusta que toquen la canciones a un tempo distinto salvo que sea una versión remozada para ello (o sean canciones de metal; tipo Battery de Metallica, o Sic de Slipknot), pero es que simplemente tocaban más lento, ya está y eso me empezó a mosquear. Aun con eso, ya digo que estaba disfrutando y mucho, era mi primera vez con AM en directo y el setlist estaba siendo cojonudo. Así pues, siguiente tema por favor.

                                           

                                                             


Dado que revisé varios conciertos previos que el grupo dio en septiembre, vi que tocaban auténticos temazos como Brick by Brick, Do Me a Faevour, A Certain Romance , pero aquello era para festivales, esto era la presentación de su nuevo álbum, así que tras seis temas, y sólo uno de ellos perteneciente a su nuevo plástico, AM nos obsequió con Fireside, octavo tema de su nuevo disco, que dio algo de pausa, innecesaria pero merecida, al concierto. El lado intimista del grupo salió a relucir con una versión maravillosa, llena de pasión y con unos coros realmente buenos. Aquí las luces se tornaron con tonos rojizos suaves y en general, nos dieron, y se dieron, un descanso para lo que parecía ser otro arranque de locura, pero no. A partir de este tema, el grupo alternó canciones más pausadas con algún que otro pepinazo y canciones del último disco, que casi todas son tranquilas y muy atmosféricas. Lo cual no es malo, sin embargo, tiene un pero. Al que no llegaré aun, pero aprovecho para incidir en otros:




El grupo soltaba canción tras canción, con unas transiciones entre tema y tema, normalmente muy descuidadas, se hablaba poco con el público, no se jugaba nada con nosotros. Otros grupos, hubieran motivado más a la gente a participar, lanzar palmas siguiendo el ritmo, cosas así. Aquí no, casi todo era, tocar un tema, dar las gracias (lo cual está muy bien) y darse la vuelta a cambiar de instrumento, beber algo, sin que nadie hablase, rompiendo la dinámica del concierto (No pido monólogos, pero coño, di alguna cosica, conecta con nosotros). Por otro lado, entre el propio grupo, durante los temas, no había comunicación corporal, apenas se aproximaban, Nick (bajista) y Jamie (guitarra), parecían estar atrapados entre paredes transparentes, (vale que Nick, hace coros y debe estar cerca de su micro, y que ambos tienen pedaleras y éstas, al encontrarse fijas en el suelo, no permiten que uno se aleje demasiado, pero coño, daos un margen de movimiento), de modo que casi ni se movían, relegando todo el "espectáculo" en un frontman que no ha nacido para ello, a pesar de que todos dicen que ha mejorado mucho y ha adquirido confianza. Puede que tenga más confianza, sin embargo, para mí, su forma de moverse y de expresarse en el escenario es poco natural. Al menos antes, se expresaba como lo sentía y cuando realmente se dejaba llevar el chaval era un vendaval (Lollapalooza 2011, o el concierto en enero de 2012 en Madrid en el mismo Palacio de los Deportes)

Hoy día, no sé como lo habrán montado, si él mismo habrá o no pedido algún tipo de asesoramiento para moverse sobre el escenario, pero miro al Turner de antes y veo al de ahora, y en la actualidad le veo forzado, con movimientos demasiado estudiados. Intenta ir de divo (el rollo chaqueta y tupé a lo rockabilly/rocker, con el peine incluido) al tiempo que "entretiene" con bailecitos y movimientos de cadera, pero él no ha nacido para moverse así, nunca lo ha hecho, ¿por qué ahora si? es más, ¿nadie le ha dicho que lejos de parecer sexy, está ridículo?... bueno, todo esto es una apreciación mía, sin más... pero noto cierta frialdad, al menos es la impresión que tengo. Ahora mismo, estoy viendo un directo del 2006 en un festival y lo que veo es naturalidad, con el grupo moviéndose, sobretodo Alex y Jamie (ambos guitarristas), por el escenario, jugando entre ellos, lo cual crea empatía con el público. A todos nos mola ver a dos guitarristas frente a frente tocando un riff de la hostia, o a todo el grupo rodeando al batería. En ese aspecto, tienen mucho que aprender de gente como Franz Ferdinand, los cuales, para mí, hacen una música menos elaborada que AM, sin embargo, en directo en lo que a espectáculo y acercamiento al público se refiere, se los meriendan (no me gusta reconocerlo, porqué AM me encantan pero es la verdad). Para acabar con este tema, diré que antes se permitían licencias, prolongaban las canciones incluyendo nuevas composiciones y hacían cosas diferentes, esto lo hicieron bastante durante la etapa HUMBUG. Respecto al acercamiento e implicación del público, a ver. Los temas de AM son tan rematadamente buenos y rítmicos que el mero hecho de escucharlos en directo, hace que tararees los riffs, cantes, bailes y saltes, sin necesidad de que el grupo te aliente a ello, pues ya lo hace su música, pero los conciertos necesitan de esa complicidad (y ya me callo con este tema).



Tras una genial Fireside, el grupo prosiguió la senda de la calma con Reckless Serenade, previa presentación, por parte de Alex, de Nick O´ Malley (bajista), quien comenzó a tocar las primeras notas de la canción. El tema fue magnífico de principio a fin. Me llegó al alma y estuve tentado a coger la mano de Sammy para lanzar los brazos en alto al unísono pero claro, Sammy es una gran amiga, desde luego, pero también es mi ex-pareja y dado que tiene novio, no sabía realmente si debía o no dejarme llevar por el momento, ¡ojo!, sin segundas intenciones ni nada, simplemente, dos amigos disfrutando de un concierto, pero, yo que sé, me daba cierto reparo... (luego prosigo con esto). En esta canción, Alex dejó la guitarra y se la cedió a un quinto miembro; o sexto, pues en algunas canciones había un teclista. Con las manos libres y dado como es la canción, Turner tenía la oportunidad perfecta para "acercarse" al público, sin embargo, se limitó a dar alguna que otra palmada y a sus bailecitos, obviando a los espectadores. Lamento decir que no pagamos, al menos yo, por ver como mueves las caderas Alex... lo siento tío... sino por escuchar tu gran música y a ser posible, algo de espectáculo... las luces, eso sí, fueron exquisitas.
Casi al final de la canción, hay un fragmento melódico, que es una joya para tararear en masa, si Alex y el grupo en general incentivasen, en esa parte incita a la gente, a corear dicha línea melódica, hubiera sido un momento mágico... hay tantas maneras de hacer que esa canción sea en directo mejor de lo que ya es...

                                                             


Con un continuo charles de batería, sonaron cuatro toques de baqueta que daban el aviso para Old Yellow Bricks, otro clásico de su segundo disco (en realidad, todos los temas de dicho álbum son clásicos) esta vez, con las luces amarillentas, la velocidad se respetó, ejecutando la canción con mucho tiento y gran fuerza en los riffs cañeros. Un clásico tocado como se merece, donde el grupo estuvo más suelto.

                                                             


El concierto llegaba a su ecuador con One for the Roadconvirtiéndose en una de las mejores interpretaciones de la noche. El sonido fue perfecto y los coros logradísimos. Muy orquestal y realmente maravillosa. Al final de dicha canción me encontraba en una nube. Reconozco que la primera vez que la escuché, allá por septiembre, me quedé dubitativo, pero tras darle tiempo he descubierto que es una canción enorme. Uno de los grandes temas del nuevo disco y una pasada para el directo, con un juego de luces asombroso, donde la AM gigante cobró gran importancia. Momento increíble de la noche al que siguió otro de los temazos del nuevo álbum, Arabella, que en directo gana muchos enteros pues AM hace lo que yo demando, aporta algo a la composición original (aunque sea levemente) ya que la canción tiene notas y fragmentos que recuerdan a War Pigs de Black Sabbath, y como tal, han decidido incluir parte del riff de Sabbath en su canción. El tema dio comienzo con unos AM ya metidos, del todo, en el concierto y con un Turner que se permitió licencias durante el tema y con un Matt ametrallando la batería como un buen tema de rock merece. La parte War Pigs sencillamente me hizo tener un orgasmo y si no fuera porqué la canción se hace demasiado corta y como que le falta más chicha, hubiera acabado tirándome a las gradas de abajo o corriendo por toda la grada poseído por el espíritu del rock.




Tras estos tres momentazos, el grupo optó por seguir presentando temas del nuevo disco, en lugar de canciones como la tremenda Pretty Visitors (canción que sí tocaron al día siguiente en Barcelona...shiiit). La canción elegida fue I Want it All, la cual está muy chula, pero no sé por qué, en ella desconecté, supongo que debido a que yo esperaba mi deseada Pretty Visitors, de tal manera que apenas recuerdo casi nada sobre como sonó, siendo sinceros, es una canción pegadiza pero más bien es una transición... en cualquier caso, AM volvió a captar mi atención con uno de los temas que les dieron a conocer: I Bet You Look Good on The Dancefloor , nuevamente, si mal no recuerdo, ralentizaron el tempo, aun así, nos desgallitamos cantando y tarareando ese riff demencial, saltamos y disfrutamos como debimos hacerlo con el no Pretty Visitors... fue otro momento increíble de la noche. En este punto, hablé con Sammy: "Han empezado el concierto con mucha fuerza y ahora alternan demasiado". Ella lo secundó, y tras ella, AM, que nos deleitaron con una hermosa versión semi acústica de Cornerstone, la cual fue interpretada de manera excelente. (siendo sinceros, las canciones pausadas, fueron las que mejor interpretaron. Con una gran ambientación y llenas de dulzura y sentimiento) Las luces se tornaron de un violeta muy acogedor, acorde a la canción. ¡Ole!




Tras esta maravilla, continuaron sensibles y llevaron hasta nuestros corazones Piledriver Waltz, de su cuarto disco. Tema que adoro y que casi me hace saltar alguna lagrimilla. Fue ese el momento en que deseaba abrazarme a alguien, pero, ya sabéis... así, que me dejé llevar por su hermoso estribillo e intenté disfrutar sin más. Canté y alcé los brazos y zarandee mi cuerpo con suavidad, de un lado para otro y fue un momento muy especial.




Hora de volver al nuevo disco y así escupieron el segundo single, que sencillamente es un pedazo de cacho de tema: Why´d You Only Call Me When You´re High? , con el que el Palacio volvió a alzarse y a cantar con fuerza. El bajo sonó con una presencia increíble. Todo fue perfecto en esta canción. Los coros: que queréis que os diga, AM ha hecho que los coros vuelvan a tener una suma relevancia en la música y lo hacen tan bien como en el estudio, lo que demuestra que no hay trampa ni cartón. Son sus voces, tal cuales. Chapeau!!!

Tras este volver a enchufar a la gente al concierto, vino otro clásico del segundo disco Flourescent Adolescent, la cual tocaron con un poco de pasividad. Se ve que tocar tanta canción pausada les contagio para tocar esta versión con demasiada calma, sin esa fluorescencia correspondiente a la adolescencia. Aun así, Sammy y yo lo pasamos en grande con este temazo.



Inquietos y ya todos enchufados a saco, AM optó por tocar el último tema del nuevo disco, lo cual fue como...WTF?... sin embargo, me tragué mis palabras. Ejecución impecable, (salvo por un leve acoplamiento), atmósfera absorbente y bella, con un juego de luces precioso y una canción que terminó por encogerme el alma. Fue maravilloso la manera en que han convertido I Wanna Be Yours en uno de los temas que me pondrá para siempre la piel de gallina y hará que un escalofrío recorra mi cuerpo. Sencillamente genial... en ese momento, lamenté que el novio de Sammy no estuviera allí para abrazarla y compartir con ella una canción tan hermosa...en fin... en cualquier caso, la instrumentación fue excelente y muy orquestal al final del tema. Fue un momento memorable y que afortunadamente, grabé en vídeo.




Este fue el último tema, antes de los bises, que fueron tres. Pero antes debo hacer hincapié en este último detalle. Antes del concierto, me imaginaba que en efecto, AM no habría pulido esos detalles que he ido numerando durante la entrada, los cuales considero que les haría mejores en directo. Sin embargo, lo que no me esperaba es que la fuerza o intensidad que perdían en algunos temas, la usaban para construir, en torno a los temas más tranquilos y pausados, una atmósfera intimista que nunca, al menos que yo recuerde, he vivido en un concierto grande. Ni siquiera Metallica, interpretando Nothing Else Matters, en el mismo Palacio de los Deportes se acercaron al nivel de AM, y ese fue un detalle que me dio una bofetada monumental. Es decir, yo deseaba ver unos AM potentes y cañeros, sin embargo, mostraron una faceta hasta ahora desconocida. Hacer que un lugar tan amplio y rodeado de miles de personas, se sienta tan cómodo, pequeño y privado, no está al alcance de muchos. Y ahí es donde debo aplaudir al grupo por brindarme una nueva dimensión de los grandes conciertos. Personalmente, disfruté mucho dicha atmósfera, pues dentro de mi corazón rockero y metalero, las melodías bellas y pausadas siempre me han cautivado, aunque sea, en primera instancia, reacio a ellas. De modo, que hasta ese momento, estaba satisfecho con el setlist, salvo por la ausencia de Pretty Visitors y las ralentizaciones ya mencionadas; el resto, estaba siendo, musicalmente sublime y la ambientación exquisita. Fue cuando resté importancia a la falta de comunicación con el público, pues los de Sheiffield la consiguieron con esos momentos de gran belleza y llenos de pasión. Así pues, me inclino ante ellos.

Ahora bien, toda esa atmósfera tiene un objetivo, o al menos así lo veo, creo que la forma en que AM ha creado su nueva obra, es tirando a las raíces del rock and roll en los que predominaban temas "amorosos" o de relaciones (de hecho, hay quien llama a Alex, el nuevo crooner), de tal manera que el grupo concibe el concierto para ser compartido con la persona que amas, osease, tu pareja. Por eso, cuando llegó el parón previo a los bises, me sentí levemente triste: primero, porqué no tenía con quien compartir ese momento en lo que a términos de amor se refieren. Segundo, porqué la persona que si podía; Sammy,que tiene novio; no pudo... y ahí me encontraba yo, en una disyuntiva por saber como actuar sin que nada llevara a malos entendidos y equívocos... así llegaron los bises, tras una fuerte insistencia por parte del público para que el grupo saliera nuevamente a escena. La tristeza no se fue con el siguiente tema, pero lo pasé de miedo, pues AM presentó una de las grandes canciones de su nuevo álbum: Snap Out Of It, canción cargada de ritmo, melodía y con un estribillo de los que perduran. Excelente.




Los bises, que ya habían empezado con fuerza, perderían fuelle con una versión semi acústica, y carente de magia, para mi gusto, de la genial Mardy Bum. La verdad es que no me llegó, y creo que es una canción perfecta tal y como fue concebida, ¿para que modificarla y convertirla?... soy partidario de los cambios en las canciones cuando son para mejor o aportar algo nuevo. Entonces, me vino un poco de bajón, se habían cargado un poco de toda esa excelencia ganada y eso me jodió. Afortunadamente, quedaba el último tema. El cual recuperaba la fuerza y la garra que yo venía demandando, R U MINE? hizo acto de presencia volviéndonos a todos locos. En lo personal, esta es una canción que adoro y que además me recondujo por la senda de los AM, allá por el 2012. De modo que Sammy y yo quisimos hacer algo especial y grabamos un video en blanco y negro emulando el videoclip. El resultado: NO SE VE UNA MIERDA... pero al menos hay una parte en la que sí, que coincide con el momento en que Sammy salió al pasillo de escaleras entre gradas y desfiló como la chica del videoclip y ahí la seguí con la cámara, escaleras arriba. Fue una secuencia que hubiera quedado muy chula sino fuera porqué casi me mato, y jodí el plano secuencia XD... aun así, fue un momento que disfrutamos mucho.




De modo que volvimos a nuestras localidades antes de las últimas notas y terminamos de disfrutar con esta gran canción, y así, sin mucho más que decir por parte de AM, finalizó el concierto, de forma fría, sin unas notas finales, sin un "adiós Madrid, muchas gracias", me pareció demasiado frío, brusco y carente del merecido colofón final. La gente, siguió coreando mientras una de las guitarras hacía efecto de acoplo y las luces de las letras gigantes brillaban a toda pastilla, pero ya estaba todo dicho. Lo cual me condujo a sentimientos encontrados:

Concierto con un setlist raro. Muy potente en sus primeros seis temas, aunque algunas de ellas interpretadas con pasividad (debido, supongo, al estatus más pausado de su nuevo álbum), pero en general, con fuerza y mucha presencia. El grupo, en efecto, tiene muchas horas de ensayo y lo que es tocar, lo hacen de miedo. En la segunda parte del setlist, se alternan temas del nuevo disco, como ya he dicho: pausado, lleno de arreglos y atmosférico, con algunos clásicos y canciones cercanas a la balada, momentos en los que lograron tanto animar el cotarro (con dichos clásicos), como alcanzar un nivel de intimidad nunca antes presenciado (al menos por mi) en un concierto de tan grandes magnitudes. Para un mejor final, hubiera escogido: o bien la versión original de Mardy Bum (no la que tocaron) o Brick by Brick o When The Sun Goes Down o A Certain Romance. Como canción final: R U MINE?, es indiscutible.


Los AM de 2011: la etapa más cañera

Y dicho esto, a pesar de las cosas negativas, me llevaré un grato recuerdo de mi primer directo de AM, son muchos años esperando dicho día. Me brindaron momentos mágicos y apasionantes y me sorprendió ver el amplio público que tienen. Desde chavalería de quince años hasta personas que superan el medio siglo. Lo cual es indicador de que AM está haciendo las cosas bien y que están llamados a seguir creciendo como músicos. Así lo espero y ojala pueda volver a verlos en directo, y que para entonces, hayan pulido esos defectillos.

El viernes 15 de noviembre pasará a la historia de conciertos a rememorar una y otra vez: rock, rock y rock, y más rock, durante dos horas y media, dos horas y cuarenta minutos (sumando ambas actuaciones)... ah, lo olvidaba, AM tocó aproximadamente una hora y media, si prolongaran quince minutos más sus directos sería la repanocha, pues tienen tantas canciones buenas, que nadie quedará nunca del todo satisfecho. Para ello, deberían pasarse al menos dos horas y media sobre las tablas... quien sabe, a lo mejor algún día, lo presenciemos, sumándose, así, a una selecta lista de grandes grupos que realizan conciertos de más de dos horas, como AC/DC, Metallica, Green Day, Bon Jovi o Bruce Springsteen.




Y hasta aquí mi repaso a tan memorable evento. El próximo: Scorpions en el Palacio de Vistalegre el 8 de Marzo... ¡¡¡que ganas!!! 

Nos leemos

RONDI

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