Entradas populares

Compañer@s de camas...separadas

lunes, 19 de agosto de 2013

SPIDER-MAN: 50 Amazing años de Peter Parker (II)

En la primera parte de este serial correspondiente a Peter Parker/Spider-Man, finalizamos con la relevancia e influencia que suponen Tío Ben y Tía May en su sobrino. Vimos, también, los primeros indicios que definieron al personaje y que mostraron que era una nueva clase de superhéroe, cuyas historias cambiarían el devenir del noveno arte en el cómic americano.


Nuestro amistoso vecino, como se autoproclamaría Peter, fue el primer superhéroe cuyo traje cubría todo su cuerpo, nunca antes se vio tal osadía. Casi siempre se mostraban manos y caras, sobretodo caras, las cuales eran camufladas bajo escuetos antifaces, alguna capucha más elaborada, pero había superhéroes que hasta se atrevían a tomarnos el pelo camuflándose con un ridículo caracol en el flequillo. Pero ahí estaba Spider- Man para poner a todos en su sitio, con sus 15 años y la rebeldía por bandera, venía para cambiar los clichés del mundo del cómic, y bien que lo hizo, siendo además, un superhéroe  "graciosillo" y bocazas  que nos deleita con chistes malos marca de la casa, cada vez que se enfrenta a algún criminal o supervillano, chistes que siempre nos hacen esbozar una sonrisa. Declarada forma que tiene Peter de superar el miedo cuando lucha contra el crimen: "Reírse" en su cara.

Hablando de cubrir ¿quién se
 esconderá tras esa enorme flor?...

A su acto de rebeldía se sumaba, (dentro de sus páginas), el ser un héroe que era más temido que admirado. A diferencia de la gran mayoría de superhéroes de la época, que en sus historias y como protagonistas que eran, gozaban de gran popularidad entre los medios de comunicación y por tanto del favor ciudadano y de las autoridades de la ciudad que vigilaban: Batman/Gotham, Superman/Metropolis, Los 4 Fantásticos y Spider-Man/Nueva York. Spidey desde sus inicios fue tildado de criminal y amenaza, principalmente por J.Jonah.Jameson, jefe del periódico Daily Bugle, poniendo precio a su cabeza en más de una ocasión. Incluso en su primer encuentro con otros superhéroes locales, como los 4F, quienes trataron a Spidey como si fuera  un delincuente , hasta que vieron que nuestro amigo y vecino, era majete y buen chaval.
Debido a estos sucesos, desde un principio Peter se cuestiona que sentido tiene ser Spider-Man si la gente que salva se lo agradece de esta manera. Como dijimos antes, Peter es mucho Peter y puede con todo eso y más.



Primera página de A.S #1
Desde el inicio de su propia
cabecera, Spider-Man
sería temido y perseguido
Portada de A.S #1





















Otro logro de Spider-Man fue un gran elenco de personajes secundarios que enriquecieron el universo arácnido, ofreciendo interacciones de lo más variadas con amigos, parejas, aliados, villanos,..., creando todo tipo de situaciones, de las más cómicas a las más dramáticas, de las más románticas a las más trágicas y una sobredosis de acción y aventura que endulzan nuestro paladar hasta placeres insospechados. 

Ilustración de John Romita Sr
Breve glosario de algunos de los personajes más conocidos
de Spider-Man (hay muchisisisimos más, pero entonces no acabo)


      Todos estos personajes crecieron como nosotros lo hacíamos, no con las mismas restricciones temporales que nosotros, como es obvio, pero a diferencia del resto de comics de superhéroes no se estancaban en una juventud perpetua, no, estos personajes se desarrollaban, crecían y cumplían años. Por tanto, teníamos en frente a un personaje ficticio que crecía casi al mismo tiempo que los lectores, y al igual que nosotros: Peter se graduó en el instituto y como cualquier joven con aspiraciones y sueños en la vida, decidió ir a la universidad, donde conoció a sus mejores amigos, así como a sus dos grandes amores. Si lo comparamos con nuestras vidas, no es tan distinta ¿verdad?

Sin embargo, la ventaja que nosotros hemos tenido es la siguiente, si estábamos con nuestros amigos en un bar  o teníamos una cita con la mujer más maravillosa que ha poblado la Tierra, sabíamos que era imposible que un tipo disfrazado de Rinoceronte o de Escorpión, echara a perder ese momento tan fascinante, y ahí ha residido siempre una de las bases del universo Spider-Man, el sacrificio por los demás, anteponer el deber al placer. Preguntaos a vosotros mismos  ¿Si yo tuviera el poder y la posibilidad de impedir un atraco, un secuestro, un asesinato que está sucediéndose a 30 metros de mi, me quedaría quieto sin hacer nada? Ya sabeis, "ojos que no ven, corazón que no siente". ¿Seríais capaces de quedaros de brazos cruzados?  Peter Parker jamás se cruzó de brazos, daba igual quien o que estuviera enfrente, daba igual que el miedo le consumiera o que se jugara su relación con la que posiblemente ha sido el personaje femenino que más corazones ha conquistado en la historia del cómic. Todo eso entraba a formar parte  de un segundo plano cuando una amenaza se cernía sobre inocentes.

Por encima de todo, tenía un poder que por aquel entonces pocos poseían y eso le hacía directamente responsable de miles de vidas  a su alrededor. Todo ello lo aprendió de la forma más dolorosa posible; perdiendo a la persona que más quería en el mundo, a su tío Ben, comprendiendo aquella mítica frase, que generación tras generación se ha ido proclamando a los cuatro vientos. Tras dicha pérdida y el aprendizaje que supuso, se prometió a si mismo y sobretodo a su difunto tío, que no volvería a fallar a los demás, que efectivamente: "Un gran poder, conlleva una gran responsabilidad"

 Sin embargo, cuantas promesas habremos hecho a lo largo de nuestra vida y ¿cuales de ellas habremos cumplido?... En efecto, Spider-Man, pasado el tiempo y  tras esa máscara, sus increíbles lanzarredes o  habilidades sobrehumanas, no dejaba de ser un joven de 17 o 18 años que aun no sabía que era la vida de verdad y sin embargo había conocido cosas impensables que nosotros solo alcanzamos a soñar y en su ignorancia pasaron varios hechos cruciales.

Viñeta de A.S #59
Primer beso oficial entre Peter y Gwen, ante un
entusiasmado Capitan Stacy.
"Yo quiero un suegro asín de majo."
Primero, se enamoró. El primer amor nunca se olvida, eso dicen  y yo lo corroboro. Tuvo una relación totalmente idílica, con un ángel de largos y rubios cabellos, dulce y sensual, donde era imposible atisbar un ápice de maldad. La bondad personificada. Una mujer inteligente y bella,  que sobretodo le dio a nuestro héroe razones para creer que ser feliz es posible. Su error fue creer que la vida le permitiría ser feliz. Robándole la vida al Capitan Stacy, padre de Gwen y leve figura paterna de Peter ante la falta de su tío. Una pérdida más, una de tantas que, esta
vez abría un círculo que se cerraría pasado un tiempo, llegando a una de las historias más trascendentales del cómic de Supérheroes.





                                 Capitán George Stacy,
Padre de Gwen y agente de policía,
que a diferencia de su hija veía con buenos ojos la labor 
de Spider-Man, tanto es así, que a todos sorprendió cuando 
desveló a Peter que conocía su secreto  segundos 
antes de morir. Su muerte fue el inició de un giro dramático
 nunca antes visto, su heroico sacrificio  es el inicio de 
una revolución sin precedentes.


Con la muerte del Capitan Stacy el cual muere salvando a un niño de unos escombros arrojados  por los tentáculos enloquecidos de Octopus, se alcanza un clímax totalmente adverso para Peter y su alter ego, donde este último es perseguido por la polícia y los medios de comunicación, estando a la cabeza el siempre "adorable" J.Jonah.Jameson y su periódico el 
Daily Bugle. Por tanto tenemos a casi toda la ciudad de NY contra el trepamuros a una escala nunca antes vista. Si esta situación no fuera lo suficientemente compleja, tenemos a Gwen, 
que vuelca su dolor contra la figura de 
Spider-Man, declarando un odio hacia el trepamuros que enfrenta directamente con el amor que siente por Peter, 
el cual vive un infierno en su interior sabiendo que está ocultando a la mujer que ama la verdad sobre su identidad secreta y la muerte de su padre. 
Pues había "olvidado" mencionar, querid@ lector/a, que en el momento de enloquecer los tentáculos de Octopus, Spider-Man y él se enfrentaban en combate singular, siendo un nuevo fluido químico en las telarañas de Spidey el responsable de hacer enloquecer los tentáculos de Octopus. Estos, fuera de control, despedazan una chimenea que cae al vacío en dirección hacía un inconsciente muchacho que es salvado por el Capitán Stacy, siendo golpeado por los escombros y muriendo como un héroe...

         

Página de inicio de A.S #40
El comienzo del fin y uno de los mejores diálogos
presentados en las páginas de un cómic:
Stan Lee, te adoramos... a tu bigote, también.
Portada de A.S #39
El tabú de las identidades secretas
se rompía para traer el inicio de una
 guerra emocional sin precedentes.


Previamente y de la mano del ya mencionado Stan Lee acompañado por un nuevo y magnífico dibujante, John Romita Sr (diferencias creativas entre Stan Lee y Ditko terminaron con el cese del segundo), se nos contó como el villano por excelencia de Spider-Man: El Duende Verde, descubría la identidad secreta de nuestro arácnido amigo. Si no estoy mal informado, ningún otro némesis del mundo de los superhéroes:  Batman/Joker ,  Superman/Lex Luthor,…,  ninguno  había descubierto por aquel entonces la identidad secreta de su enemigo. El Duende Verde lo hizo, y amigos, la información es poder y cuando tus ansias de poder solo se manifiestan para destrozarle la vida a una persona que odias, todo vale.

Norman Osborn
El villano por excelencia,
- ¡Mi vida como empresario es aburrida,
mejor me pongo una máscara verde y aplasto a cierta
arañita  y de paso a todo aquel que esté a su alrededor!
Dicho y hecho...

Portada de A.S #90
Esta ilustración abre las puertas al
inicio de una dramática pero
 maravillosa
 revolución dentro del género
de superheroes.
La muerte del Capitan Stacy
Así pues, llegamos a una de las historias más trágicas jamás narradas en un universo que muchos se atreven a tildar de infantil. Sin embargo, Spider-Man se rió en la cara de todos estos no “verdaderos creyentes”, de la mano del guionista Gerry Conway, del dibujante Gil Kane y con el entintado de John Romita Sr, a través del dolor y el luto, pues con esta historia moría la inocencia y nuestros corazones se rompían en mil pedazos ante tal visión. Hasta ahora, el héroe siempre salvaba a la damisela en apuros, pero en esta ocasión las tornas se torcían.
Cuatro protagonistas quisieron cambiar el curso del noveno arte:

Portada de A.S #121
La revolución continua, con un inquietante
final que nadie hubiera supuesto al leer las
primeras páginas de esta excepcional grapa.
Un Puente, el de Brooklyn. Dos jóvenes enamorados, Peter Parker & Gwen Stacy, separados por la obsesión de un desquiciado vestido de duende llamado Norman Osborn. Todos ellos  iban a mostrarnos que las reglas están para romperse. He aquí los hechos, una bella durmiente en lo alto de la torre. Una lucha sin cuartel entre el caballero de brillante armadura y el feroz dragón de fauces sedientas de sangre, un aerodeslizador, un empujón, una caída, un grito de angustia, una telaraña que intenta salvar a la mujer que amas y en pocos segundos... un escalofriante SNAP que cerró un ciclo y abrió otro nuevo.












Portada del A.S #122
La revolución llega a su cenit con la historia más trágica y poética jamás narrada en un cómic de Superheroes.
Intensa y emotiva, donde la novia del héroe no es salvada y donde el villano
responsable de ello, padece el mismo destino que ella.
¿quien ocuparía el hueco dejado por la fatídica marcha de estos dos personajes?
 La última página nos da una sorprendente e involuntaria pista

La edad de plata del cómic moría junto a la preciosa Gwen Stacy.
Los comics jamás volverían a ser iguales, podría intentarse emular esta era, pero solo quedaba mirar hacia adelante, superar la pérdida y crecer. Sin darnos tiempo a recomponer el daño sufrido, el héroe juraba venganza, para redimir sus pensamientos en un último acto de cordura en el que Spider-Man cesa en su búsqueda de vendetta, para ser sorprendido con la pérdida del Duende Verde, el cual nos dijo adiós tras ser atravesado por su propio aerodeslizador, volviendo a hacer historia acabándose con la vida del némesis de nuestro héroe. ¿Os imagináis un Batman sin Joker, un Superman sin Lex Luthor, un Reed Richard sin el Dr. Muerte?, pues Spider-Man se quedó sin su “querido” Duende Verde  y  sin su amor.  2x1 ¿Quién da más?.   Así comenzaba una nueva forma de entender los comics, que hoy día, tras 40 años desde la publicación de esta historia y por muchas veces que sea leida: El tiempo se congela, se detiene la respiración y se aprietan los dientes esperando que Peter logre salvar a su amada, hoy día, esa historia sigue marcando a lectores de todas las generaciones, como ya marcó el camino a seguir por futuros artistas del mundo del cómic, tan reconocidos hoy en día como Alan Moore, Frank Miller, Warren Ellis o Brian K.Vaughan entre otros muchos.

He aquí cuatro páginas de la historia que revolucionó la forma de entender los comics:

Última página A.S #121
Página de A.S #121


Página de A.S #122
Página de A.S #122










Gwen Stacy,
el primer gran amor de Peter Parker, no solo cautivó el corazón de nuestro héroe,
los lectores tampoco pudimos resistirnos a su dulzura e inocencia, considerada por muchos como la novia perfecta,
compartía con tía May un profundo temor por el bienestar de Peter ante sus constantes desapariciones: el cual  se escudaba en su labor como fotógrafo siempre que Spider-Man hacía acto de presencia.  Gwen no parecía ver lo evidente...
¿o acaso era consciente de la importante y dura labor de Peter y por eso se "vendaba los ojos"?
Responsabiliza a Spider-Man de la muerte de su padre, lo cual convierte la pregunta anterior en una tormentosa tribulación...
 Su muerte encumbró su leyenda como la eterna novia, siendo siempre una parte
fundamental en la vida de Peter, el cual intenta honrar su memoria en todos sus actos.
Su marcha cerró un ciclo y cambió las reglas establecidas  para siempre.

Las consecuencias de este trágico y a la vez mágico acontecimiento y mucho más, en el siguiente capítulo. No os lo perdáis John Romita Sr no lo haría, Steve Ditko sí, que ya andaba chinado, pero ya sabemos que era peculiar, aun así, todos le queremos =).

Nos leemos

RONDI

No hay comentarios:

Publicar un comentario