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Compañer@s de camas...separadas

domingo, 12 de mayo de 2013

Crisis infinitas para vidas efímeras


L@s alcohólic@s ahogan sus penas en el fondo de una botella, l@s bloguer@s, ahogando su blog de palabras. ¿De que manera? Cada cual es un mundo y lo hace como considera oportuno. Unos escribirán deliciosos relatos que plasmarán la esencia de sus penas de una forma metafórica, otros lo harán con relatos que serán un calco de esos acontecimientos que le producen tal abrumo. Habrá quienes dominen la lírica del verso y pulan deliciosas rimas que conmuevan nuestros oídos. 
No debemos olvidar los que simplemente escriben alguna ambigüedad, colocan una imagen, un vídeo, una canción y comparten con los lectores sin entrar en demasiados pormenores. Pensándolo bien, somos tantos que es imposible realizar simples categorías, lo cual me lleva a lo siguiente. ¿Como comparto aquello que me tiene que no estoy? Pues está claro, siendo yo mismo si realmente quiero compartir lo que me preocupa, lo curioso es que mucha gente escribe blogs y sus dilemas en ellos como si de una terapia se tratase, ¿para que gastarte pasta en un/a psicólog@ cuando puedes desahogarte escribiendo y siendo leído por extraños?...

Pues yo soy de los que tienen la necesidad de, cada equis tiempo, soltar la mierda que lleva dentro, soy asín de generoso, me gusta compartir. 
Normalmente hago un mini relato o uso una experiencia de mi vida que me ha hundido bastante como es la disolución y absoluto fracaso del grupo de música que fundé junto a los que creía amigos. Dejé mucho de lado por ese proyecto: Tiempo, dinero y esfuerzo. Rechacé otras muchas posibilidades por algo, más que algo, por alguien, concretamente tres personas en las que creía fervientemente.


(Hoy contaré mi penas tal cuales son... aprovechemos que estoy en modo autocompasivo). Hubo muchos factores que desembocaron en ese fatídico final y yo, como lider no oficial del grupo, lo consentí, pero un grupo, se compone de varios miembro, por lo que la auténtica culpa y responsabilidad de todo cuanto pasó, recae en los cuatro. Hoy día, casi dos años después de irse todo al cuerno, sigo escuchando algunas de nuestras composiciones y las sigo tocando con mi guitarra, lleno de nostalgia y dolor por lo que habíamos empezado a crear, un pequeño bebe crecía en nuestro interior y le dimos al botón de STOP cual aborto, todo se truncó y realmente no nos dimos la posibilidad de triunfar, pues por desgracia, teníamos madera para ello. Hoy, casi dos años después, hay cuatro amigos que ya no se hablan donde la mitad de ese cuarteto sigue con su vida, sin importarles todo aquello. La otra mitad, dos amigos que son como hermanos, añoran aquella etapa de sus vidas y divagan pensando hasta donde hubiesen llegado. Sin embargo, pensar en ese futuro es absurdo, nunca llegará. 
Lo peor es saber que al igual que sucedió con el grupo, hay que saber cuando decir basta y me es difícil decirle basta a esa persona que ha sido como mi hermano durante años. Sin embargo, cuando alguien no te aporta nada y solo te llena la cabeza de pájaros de manera improductiva, hay que cortar de raíz. Duele mucho tomar tales decisiones, pero es la única solución pues sino, seguiré anclado en el pasado y está claro que no puedo escribir una nueva etapa en mi vida sino dejo de leer la anterior.


Es una determinación dura y tras esta, vendrán muchas más, pues es difícil seguir arrastrando cuanto ha sucedido. Hace 4 años y medio, creía tener el futuro casi enmarcado y colgado de la pared pero olvidé las alcayatas y los tacos en la ferretería...así pasó, todo a tomar por culo, por muy en el centro de la península que vivas, "los terremotos" llegan a todos sitios y nuestras vidas no están exentas de dichos terremotos. Desde entonces, no dejo de dar tumbos, hay rachas buenas y rachas realmente asquerosas. Diréis: "A todos nos pasa"...si, cierto es, pero cada cual es un mundo, cada cual tiene sus aspiraciones y cada cual tiene las cualidades y la perspicacia para llegar a ver cumplidas dichas aspiraciones, yo por desgracia, carezco de esas cualidades y me planteo muchas cosas sobre la vida y no puedo más que tomármela como una jodida broma en la que alguien o algo se está riendo de mi y cada día lo hace con más fuerza y lo peor es que oigo sus risas... Antes creía en Dios, en el cristiano y me convenía creer, me ayudaba a seguir pero no era feliz, o ¿si era feliz y yo no lo sabía? No tengo ni idea. Hoy día, no creo en nada salvo en ciertas personas que conozco y admiro, pues luchan por lograr sus sueños, pero de las cuales no logro contagiarme, sobre todo, porqué no avanzo. Veo como la gente de mi alrededor se libera de sus cadenas y es capaz de mirar más allá, yo, en cambio, soy incapaz de hacerlo...me siento como los prisioneros de "la alegoría de la caverna" de Platón.


Tras mucho pensar, creo que por vez primera he dado con la pregunta correcta, no es la única, o ¿si? pues hay una cuya respuesta es 42, lo dice "La guía del autoestopista galáctico" pero es tan difícil preguntar dicha respuesta... 
La pregunta correcta, a la que he llegado tiene que ver con lo siguiente. Me han preguntado miles de veces: ¿Crees en Dios?...sin embargo nadie me ha preguntado jamás: ¿Crees en ti mismo?...

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